Leonardo Pittella: cuando la música se convierte en refugio y en proyecto de vida
Hay conciertos que presentan grandes obras del repertorio. Otros, además, cuentan una historia. Alma Rusa, el recital que el pianista mendocino Leonardo Pittella ofrecerá el sábado 25 de julio en la Sala Rautenstrauch del Campus de Artes y Música Bariloche (CAMBA), pertenece a esta segunda categoría: detrás de cada partitura hay una experiencia de vida que el intérprete vuelve a recorrer cada vez que se sienta frente al piano.
El programa reúne dos monumentos de la música rusa: la Sonata para piano n.º 2, Op. 36, de Serguéi Rajmáninov, y Cuadros de una exposición, de Modest Músorgski. Dos obras inmensas, exigentes y profundamente humanas, que dialogan entre sí a través de la intensidad emocional, la imaginación y la capacidad de transformar experiencias personales en arte.
Un vínculo que empezó en la angustia
Pittella tiene 29 años y lleva once tocando la Sonata n.º 2 de Rajmáninov. La empezó a estudiar a los 18, apenas terminó la escuela secundaria, cuando se fue a Italia a formarse y atravesó —cuenta él mismo— "una situación muy profunda de angustia, de crisis muy grande". Fue en ese momento cuando la obra se convirtió en su refugio.
No es una relación casual. Pittella habla de "espejamiento": encuentra en la música de Rajmáninov una emoción que reconoce como propia, salvando las distancias entre su historia y la del compositor. Y sostiene que esa conexión es una condición necesaria para subir a un escenario: si no se siente interpelado por lo que toca, dice, el público lo nota, se aburre, se desconecta. Interpretar, para él, no es reproducir una partitura sino sostener durante toda una vida un diálogo con la obra que va cambiando —y madurando— con el tiempo.
Rajmáninov: la sonata que nace de la oscuridad
Serguéi Rajmáninov (1873–1943) compuso su Sonata para piano n.º 2 en un período de fuertes dificultades. A comienzos del siglo XX su música no lograba conectar con el público ni sostenerlo económicamente como compositor, y esa frustración se sumó a un temperamento naturalmente introspectivo. De ese mismo momento gris surgió también el célebre Concierto para piano n.º 2 —la obra que terminaría consagrándolo— y ambas piezas comparten una raíz emocional común: según explica Pittella, la sonata funciona casi como un "calco" del concierto trasladado al piano solo, con esa misma intensidad dramática y ese mismo lirismo.
Hay un trasfondo histórico que atraviesa a Rajmáninov y a buena parte de los grandes compositores rusos de su generación: el exilio. La Rusia soviética empujó a muchos de ellos a abandonar el país para no regresar jamás, y esa experiencia de desarraigo dejó una marca compositiva y también una identidad ligada, paradójicamente, tanto a la pérdida como a la pertenencia. La Sonata n.º 2 —con su lucha entre la angustia y el impulso de salir de ella, y ese tercer movimiento que cierra en un brillo casi triunfal— es, en ese sentido, un documento emocional de época.
Músorgski: cuadros que caminan por una galería
La segunda mitad del programa está a cargo de Cuadros de una exposición, de Modest Músorgski (1839–1881), una de las obras más célebres e imaginativas de toda la literatura para piano. Compuesta originalmente para piano solo —aunque hoy es más conocida en la versión orquestada por Maurice Ravel—, la pieza recorre una serie de "cuadros" inspirados en una muestra de pinturas y dibujos, unidos por un tema recurrente que representa al espectador caminando de una obra a otra. Es, junto con la Sonata de Rajmáninov, uno de los grandes hitos del repertorio ruso y una de las composiciones más importantes de Músorgski.
Programáticamente, ambas obras dialogan bien: la introspección dramática de Rajmáninov y la fuerza narrativa y pictórica de Músorgski componen, según la gacetilla del concierto, "paisajes sonoros de profunda sensibilidad, contrastes dramáticos y momentos de gran brillantez" que invitan a adentrarse en el universo artístico ruso, donde se funden la pasión, la nostalgia y la imaginación.
Un pianista con trayectoria internacional
Formado con Gustavo Gatica, Roberto Urbay y Daniel Rivera en Italia y Argentina, Pittella se presenta hoy en salas de Argentina, Italia y Francia y ha sido solista de orquestas como la Sinfónica de Cuyo, la Filarmónica de Mendoza, la Sinfónica de San Juan, la Municipal de Florencio Varela, la Sinfónica de Córdoba y la Sinfónica de Entre Ríos. Entre sus reconocimientos se destacan el Primer Premio en Piano y el Segundo Premio absoluto en el Concurso Dinu Lipatti (Taranto, Italia, 2023), además del Premio a la trayectoria de liderazgo, compromiso, innovación y logros culturales otorgado por el Consejo Empresario de Mendoza en 2023. En 2025 grabó un álbum junto al clarinetista Mariano Rey, cuya salida está prevista para este año.
Bariloche no es un destino nuevo para él: hace cinco años que viaja todos los veranos al Encuentro de Piano Internacional (EPI) que se realiza en el camping, y tiene, en sus palabras, "una conexión muy fuerte" con la Patagonia. Sin embargo, el sábado será la primera vez que se presente allí como artista invitado de la temporada de conciertos, y en pleno invierno.
La música como vehículo de transformación social
Detrás del virtuosismo de Pittella hay un proyecto que excede lo estrictamente artístico. Es fundador de la Fundación Pianoforte, una organización que él mismo describe como una consecuencia natural de sus propias horas de estudio: la emoción que la música le despertó se transformó, con el tiempo, en el deseo de generar un impacto de esa misma magnitud en otras personas.
La misión de la fundación es impactar socialmente a través de la cultura, ofreciendo música de alta calidad y valor artístico, apoyando talentos emergentes y llevando oportunidades educativas a comunidades desfavorecidas. Su visión apunta a consolidarse como un pilar de la comunidad artística, promoviendo la inclusión y usando la música como herramienta de transformación social. Y sus valores giran en torno a la accesibilidad: que cualquier persona pueda vincularse con la música desde el lugar que elija, ya sea como intérprete, como trabajador del sector o como público.
En términos concretos, el proyecto insignia de la fundación —en marcha desde diciembre de 2020— son las "orquestas escuela", inspiradas en el sistema venezolano de orquestas y coros que dio origen a figuras como Gustavo Dudamel. La primera abrió el año pasado en Mendoza; hoy ya son dos y viene en camino una tercera. El modelo no se limita a la formación musical de niños: incluye una incubadora laboral que acompaña a las familias en el desarrollo de emprendimientos y empleo, bajo la idea de que la autonomía económica es parte inseparable del "máximo potencial" que la fundación busca desarrollar en cada persona.
El sostenimiento de esta estructura —que hoy involucra entre 30 y 40 personas de forma estable, más pasantes y colaboradores puntuales— combina varias fuentes: una campaña de donantes mensuales que está migrando hacia un esquema de socios con beneficios, una temporada de conciertos propia, eventos a beneficio con artistas acompañados por la fundación, y una academia de formación musical donde conviven alumnos becados con estudiantes que pagan su cuota. Pittella no descarta expandir el modelo a otras provincias, y menciona puntualmente la posibilidad de articular un proyecto similar en Bariloche.
Una noche, dos cierres
Para Pittella, el concierto del sábado tiene un peso simbólico particular: lo vive como el cierre de una etapa —la que lo definió como intérprete de este repertorio ruso durante más de una década— y como el comienzo de otra, en la que quiere dedicarse también a la composición. "Va a ser un poco también un hito para mí", dice.
Entre la nieve del invierno patagónico, el entorno natural del camping y la profundidad emocional de dos obras maestras rusas, Alma Rusa promete ser, más que un recital, una experiencia de esas que —como espera el propio Pittella— "perduren" y "tengan impacto".
---
Más información del concierto de el sábado 25 de julio 2026 a las 19 h, en la Sala Rauntestrauch, Bariloche, Patagonia Argentina en www.camba.musica.ar
Más información del artista:
@leonardo_pittella
https://fundacionpianoforte.com/
FUENTE:
Escuchá la entrevista completa en el Podcast LA ANTESALA, de Spotify:
https://open.spotify.com/episode/3fcg9pEgQAGOcCnoeMGuVs?si=3uI3w913TXCvZ7xqFz-nxg